Capítulo 0: Emigrar, ¿por qué?

Posted on November 14, 2011

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Motivos para emigrar hay casi tantos como personas supongo. Unas personas se van por necesidad última e inminente, otras simplemente por ver mundo, otras porque conocieron a su pareja y se van al otro país (¡en uno de los dos tiene que ser!), etc. Mis motivos se podrían clasificar como una mezcla de necesidad y curiosidad, como tantos otros. Para dedicarme a lo que yo quería, algo en lo que invertí tiempo (mucho), esfuerzo (mucho) y dinero (menos) tampoco es que tuviera muchas opciones, la verdad. Aunque las hay, qué demonios. Peleando más, peleando menos… siempre algo se puede encontrar. Y peleé.

La lectura es algo que me gusta (novelas no, pero no viene al caso), y derivada de esa lectura llegó un momento en el que medió por pensar: veamos, tengo veintitantos (entonces, ahora tengo 30), en la universidad, sin mucha vida social, no he salido en mi vida de la misma ciudad y el mundo es condenadamente grande. Tuve una sensación similar a la del italiano del video, especialmente con la última parte. El mundo es condenadamente grande, tanto como para que quepan 7.000 millones de personas y que siga sobrando sitio, y yo me he encabezonado en quedarme en la misma ciudad. ¿Por qué?, ¿cuántas cosas me he perdido?, ¿cuántas mujeres hay esperándome (pregunta retórica)?, ¿la baraja consta sólo de las cartas que tengo?, ¿entonces por qué hay más jugadores si la baraja son mis cartas?. Desde ese momento (supersimplificación de meses), pensé que quería cambiar de cartas.

Estar en la última fase de mi tesina, con el horizonte en blanco, se presentaba como el momento propicio para tentar la suerte…

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Posted in: Viaje